El ámbar


Quería un peso de tiempo en el bolsillo, el tener atrapado en un puño algo tan escurridizo como esos nombres en forma de siglos, más allá, miles de siglos; no dejó de obsesionarse con ello cuando conoció a la bella Silvana y supo que iba a su tierra, lugar donde había tiempo atrapado en fragmentos de muy buena calidad y que le podría conseguir uno si se lo pidiera. Así lo hizo y se lo prometió a cambio de quedar con ella fuera del trabajo, a lo que accedió sin dudar.

Pasaban las horas, más allá los días, un par de semanas y aumentaba su nerviosismo, por las noches imaginaba tocar y tener a pocos centímetros de sus ojos una porción de lo imposible, de lo pretérito indefinido.

Por fin Silvana regresó, y con sus dedos de azúcar posó la pieza ambarina sobre aquella mano temblorosa mientras pedía un refresco que tardó en llegar, a partir de ese preciso instante todo empezó a tardar más, a dilatarse como una burbuja en su mente. Ella le pidió que la acompañara hasta su casa y subir para darle la factura, y para ver otros ejemplares que había conseguido por si le pudieran interesar más; le daba vueltas la mente y necesitaba reflexionar, reordenar para disfrutar de la conciencia de poseedor del pasado, le dijo que no hacía falta que confiaba en ella pero insistió, le tomó de la mano con una fuerza desconocida y subieron.

Allá arriba quien sabe lo que pudo suceder, pero cayó en la cama con los ojos muy abiertos mientras Silvana le susurraba memorias remotísimas que no podrían ser verdad y le desnudaba, y le abrazaba envolvente como una resina espesa.

Había cerrado los ojos satisfecho mientras ella se movía excitada como el viento, y le contaba un pasado sin duda inventado, imaginario, pero no por ello inquietante.

Ahora al despertar se encontró expuesto en una vitrina acaramelada como la piel de Silvana, como la sonrisa de Silvana, que desde el otro lado le poseía y le observaba envuelto en tiempo, para siempre.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué muge la oveja?

Al fondo del buzón

El té envuelto en desierto